¿Skype en la clase?

Ofrecer a nuestros estudiantes la posibilidad de hablar e interactuar con nativohablantes de la lengua que estudian es una idea buenísima, pero puede presentar algunos problemas. Os cuento mis impresiones reflexionando sobre las dos videoconferencias que hice recientemente con mis estudiantes. Salieron muy bien las dos, pero una fue mejor que la otra, y desgraciadamente me di cuenta de por qué a posteriori. También incluyo las opiniones de mis estudiantes ya que les pedí que escribieran un pequeño párrafo contándome cómo había sido la experiencia para ellos, tanto si se habían atrevido a participar como si se habían quedado rezagados en su silla. Si la actividad falla, aunque sea para unos pocos, ¡quiero saber por qué!

¿Qué le debemos decir y no decir a la persona con la que vamos a contactar antes de realizar la sesión de Skype? ¿Y a nosotros mismos? ¿Cómo diseñamos la clase? ¿Qué problemas pueden surgir? 

Skype_Logo

1. Avisa a los estudiantes con tiempo y explica qué va a suceder en la clase.

No queremos que se sientan amenazados, o mejor dicho, queremos intentar rebajar en nivel de amenaza que ya de por sí van a sentir. La sensación de estar en control ayuda, es decir, deben saber qué día va a tener lugar, durante cuánto tiempo de la clase, qué se espera de ellos, qué pasa si no quieren preguntar nada, qué nota van a recibir, etc.

2. Habla con tu contacto antes de realizar la sesión

De igual forma, la persona con la que vas a realizar la videoconferencia necesita saber qué esperarse: unas ideas generales sobre el tamaño de la clase, la duración aproximada o el tipo de preguntas que le harán, por ejemplo. Así introducimos a esta persona en el contexto de nuestra clase. Además, debemos ser específicos en ciertos aspectos del uso de la lengua. No queremos simplificar cómo hablan, pero si vais a invitar a personas que quizá no estén acostumbradas a hablar para una audiencia, estos consejos pueden ayudar bastante:

 – Habla claro

Vocalizar, vocalizar y vocalizar. Sobre todo si nuestros estudiantes son de nivel intermedio bajo, esa ayudita significará un mundo para ellos. Cuando hablamos normalmente, “nos comemos” hasta sílabas enteras, y los estudiantes pueden no estar preparados para ese salto aún.

– Responde amplia y extensamente

Especialmente al principio, para romper el hielo. Si la persona entrevistada ofrece respuestas ricas en ejemplos y se lía a hablar un poquito, la ansiedad de nuestros estudiantes bajará y estarán más tranquilos.  En cambio, si reciben respuestas escuetas todo el rato, la conversación se volverá tensa y los estudiantes sentirán que todo el peso de llevar y guiar la conversación cae sobre ellos.

– NO DECIR: “Habla con vocabulario escueto o fácil de entender”

El objetivo de esto era sacar a nuestros estudiantes de las cintas grabadas, ¿no? Pues no pongamos puertas al mar, para un estudiante de L2 siempre será un reto hablar con un nativohablante de la lengua que estudia, y nosotros no deberíamos ocultarles esa realidad. Al contrario, debemos enseñarles herramientas para tener una comunicación satisfactoria a pesar de las dificultades inevitables.

3. El día señalado, ve a clase con mucho tiempo extra y ten un plan B.

Comprueba todas las conexiones y si es posible, realiza una llamada de prueba a la persona con la que vas a  hacer la videoconferencia. Nunca se sabe cuándo las tecnologías te van a jugar una mala pasada, así que por si acaso, es buena idea llevar siempre un plan B, es decir, otra clase diseñada.

4. Haz una lluvia de ideas con los estudiantes antes de realizar la llamada

Llena la pizarra de ideas y déjalas ahí a modo de salvavidas. Ellos lo agradecerán porque si se quedan sin preguntas solo tienen que mirar la pizarra para encontrar la inspiración que necesitan. Muchos de mis estudiantes mencionaron esta lluvia de ideas en sus reflexiones posteriores como algo muy positivo que les tranquilizó y les permitió participar sin tanto miedo.

5. No les trates como a bebés

Por último, este es un día en el que los estudiantes deben tener todo el protagonismo. Además, ellos tienen que ser los responsables de que la conversación salga adelante, no nosotros. Si estamos todo el rato controlando demasiado la conversación, creo que estropearemos la magia. De ellos y de nuestra persona invitada depende el resultado de esta clase.  Si no se entiende, se pide una clarificación, se busca un sinónimo o se intenta vocalizar más. Nosotros debemos dar un paso atrás y observar cómo nuestros aprendices navegan solos las aguas. ¡Y yo me sorprendí mucho al ver lo poco que me necesitaban!

*Skype in the classroom

Por último deciros, que si no sabéis a quién invitar a vuestra clase o si vuestros amigos y familia ya están hartos de ti porque siempre recurres a ellos… siempre puedes encontrar  a alguien en la inmensa red de profes “Skype in the classroom” (https://education.skype.com/) Puedes crear un perfil y buscar a personas o a clases enteras para hacer proyectos con infinitas posibilidades.

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3 comentarios en “¿Skype en la clase?

  1. Pingback: Intercambios lingüísticos online | AULA TOMADA

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